Noam Avram Chomsky

Gramática transformacional

En dos libros fundamentales sobre teoría lingüística -Estructuras sintácticas (1957) y Aspectos de la teoría de la sintaxis (1965)- Chomsky sostenía que la gramática del lenguaje humano es un sistema formal formado por estructuras lógicas abstractas que se reordenan sistemáticamente mediante operaciones para generar todas las oraciones posibles de una lengua. La teoría de Chomsky es aplicable a todos los componentes de la descripción lingüística (fonología, morfología, sintaxis, semántica, etc.). En fonología, por ejemplo, Chomsky sostiene que el sistema sonoro de una lengua consiste en un conjunto de rasgos binarios abstractos (nivel fonémico) que se combinan y recombinan mediante procesos fonológicos para producir los sonidos que la gente dice realmente (nivel fonético) (véase The Sound Pattern of English de Chomsky y Halle, 1968). En cuanto a la sintaxis, que ha recibido la mayor atención por parte de los lingüistas, la teoría especifica un conjunto de reglas abstractas de estructura de frases (estructuras profundas) que sufren transformaciones para producir todas las frases posibles (estructuras superficiales).

El supuesto de Chomsky era que una gramática es finita, pero que las frases que la gente produce son teóricamente infinitas en longitud y número. Así pues, una gramática debe generar, a partir de medios finitos, todas y sólo el conjunto infinito de oraciones gramaticales de una lengua. Chomsky ha argumentado además que todas las lenguas tienen la misma estructura abstracta subyacente: la gramática universal.

La evidencia de estas afirmaciones es sólida. La prueba más citada es que los niños aprenden el lenguaje de forma rápida, total y similar a la edad de cinco o seis años, independientemente de la cultura en la que nazcan o de la lengua que aprendan. Así, Chomsky afirmó que los niños tienen una competencia lingüística innata, un reflejo de la gramática universal.

Chomsky rompió con el anterior dominio estructuralista de la lingüística y revolucionó el campo de varias maneras. En primer lugar, convirtió la lingüística en una disciplina teórica. En segundo lugar, pluralizó la palabra «gramática»: demostró que hay muchas teorías posibles del lenguaje -gramáticas- y sostuvo que el propósito de la lingüística científica es demostrar cuál de todas las gramáticas posibles es la más factible desde el punto de vista explicativo. En tercer lugar, relacionó la lingüística con las matemáticas, la psicología, la filosofía y la neuropsicología, ampliando así enormemente la disciplina.

El trabajo posterior de Chomsky en lingüística se centró en precisar los detalles de la gramática universal. Le preocupaban especialmente los tipos de restricciones que limitan el poder de las transformaciones (véase, por ejemplo, Lectures on Government and Binding, 1981).

Los críticos de Chomsky solían argumentar que la gramática no es un sistema formal, sino una herramienta social. Plantearon como contraevidencia cosas como la variación lingüística, las diferencias sociales y culturales en el uso del lenguaje, y lo que afirman que es la incomprobabilidad de la hipótesis de la innatez: que la innatez es una intuición de los teóricos, no un hecho empírico. Para ser justos, Chomsky nunca descartó la variación o el aspecto funcional del lenguaje, sino que prefirió centrarse en las similitudes entre lenguas. Además, su trabajo generó un gran interés en la neuropsicología y la biología del lenguaje, lo que proporcionó considerables pruebas de la innatabilidad.